Sale el sol, un nuevo día, un nuevo despertar, una nueva aventura en la que me vas a perseguir; avanzando paso a paso para llegar a la meta antes que tú pero el sol se pone a mi espalda y te veo reflejada delante mío (y entonces siento que tú no me persigues, es más, todo lo contrario: que soy yo la que te persigue) , no puedo hacer nada contra eso, siempre estarás delante de mí para recordarme lo bueno que eres no queriéndome y lo mucho que te gusta burlarte de todo lo que me haces padecer.. porque eres tú quien me hace pensar que puedo ganarle a algo cuando es imposible.
Descrita ya la historia de mis casi últimos dias , me atrevo a relatar algo que puede tener menos sentido de lo ya antes escrito, relatar como alguien resplandeciente me hace alzar la mirada y olvidarme poco a poco de esa sombra, que talvez siga burlándose en privacidad pero eso ya no es algo de lo que me preocupe mucho realmente.
Hablar de esa persona resplandeciente me hace sonreir inevitablemente, pues encuentro en él todo lo que recientemente entendí que necesito, es alguien que conozco hace como 7 meses y tenemos una relación hace poco mas de 4; comenzando algo que parecía no tener sentido para ninguno de los dos nos enrumbamos sin rumbo, sin ese rumbo que parece hemos encontrado hace unos días, y es que él no es un distractor que solo me hace olvidar de la sombra un momento (he tenido varios de esos y esto no es así), él es como la luna que produce el eclipse solar y es en ese momento que la sombra desaparece completamente; ha logrado en tan poco tiempo lo que yo no he logrado en mucho, o talvez era que no quería ganarle a esa sombra.
El sol sale todos los días sin excepción, y la lucha que tengo con esa sombra es diaria, pero ahora estoy con la luna, mi luna, que me toma de la mano y me ayuda hacer lo imposible y que hace perderme en su inmensidad total..
